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  • eldivandefran
    Fran López Castillo
    @eldivandefran

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¿Te lo imaginas?
¿Te lo imaginas?
Foto de la guapísima @Tirsi1990

Cada vez que me acuerdo de ti, pienso en lo seguro que lo veía todo. Nos sentía fuertes, inquebrantables e indestructibles. Sigo sin entender cómo fuiste capaz de traicionarme así. Cómo tú, que tantas veces me dijiste que lo sentías igual que yo, pudiste engañarme con otro. Hay que ser muy estúpida para tirar por la borda un proyecto de vida por un calentón. Seguro que ahora te arrepientes, pero no por tu error, que también, sino, sobre todo, porque me ves que he salido adelante mientras que tú sigues, en cierto modo, estancada en mí. Te das cuenta que brillo, que sonrío y que sigo adelante. Que eras importante, pero no imprescindible. Que tú ya no pintas nada, y que quizás lo mejor que te podía pasar en la vida era estar a mi lado. Que no es tan fácil encontrar a alguien como yo.

Fue difícil. Me dejaste tocado y hundido. Sin ganas de salir de casa, de beber o hasta de ver cualquier serie. Al fin encontré refugio en los libros. Desde ahí, poco a poco fui saliendo adelante. Después comencé a quedar con mis amigos. Comencé a hablar con otras chicas. Y cuando menos me lo esperaba, en Madrid, conocí a alguien. Zas. 
Desde entonces no miro para atrás. Ya no lloro. Ya no me siento mal cada dos por tres. Ya no me es difícil dormir. Ya no espío tus redes sociales. Ya no me monto historias. Ya no sueño pesadillas. Ya no tengo remordimientos. Ya no sufro. Ya no imagino «que hubiera pasado si…». Ya no te echo de menos. Ya no te odio. Ya no, si es de ti, nada.

Bueno sí, quizás siento lástima. Hay que ser muy tonta para dejarme escapar. Te deseo suerte con las ovejas blancas. Con la negra, la más especial, lo has jodido todo.
Foto de la guapísima @Tirsi1990 Cada vez que me acuerdo de ti, pienso en lo seguro que lo veía todo. Nos sentía fuertes, inquebrantables e indestructibles. Sigo sin entender cómo fuiste capaz de traicionarme así. Cómo tú, que tantas veces me dijiste que lo sentías igual que yo, pudiste engañarme con otro. Hay que ser muy estúpida para tirar por la borda un proyecto de vida por un calentón. Seguro que ahora te arrepientes, pero no por tu error, que también, sino, sobre todo, porque me ves que he salido adelante mientras que tú sigues, en cierto modo, estancada en mí. Te das cuenta que brillo, que sonrío y que sigo adelante. Que eras importante, pero no imprescindible. Que tú ya no pintas nada, y que quizás lo mejor que te podía pasar en la vida era estar a mi lado. Que no es tan fácil encontrar a alguien como yo. Fue difícil. Me dejaste tocado y hundido. Sin ganas de salir de casa, de beber o hasta de ver cualquier serie. Al fin encontré refugio en los libros. Desde ahí, poco a poco fui saliendo adelante. Después comencé a quedar con mis amigos. Comencé a hablar con otras chicas. Y cuando menos me lo esperaba, en Madrid, conocí a alguien. Zas. Desde entonces no miro para atrás. Ya no lloro. Ya no me siento mal cada dos por tres. Ya no me es difícil dormir. Ya no espío tus redes sociales. Ya no me monto historias. Ya no sueño pesadillas. Ya no tengo remordimientos. Ya no sufro. Ya no imagino «que hubiera pasado si…». Ya no te echo de menos. Ya no te odio. Ya no, si es de ti, nada. Bueno sí, quizás siento lástima. Hay que ser muy tonta para dejarme escapar. Te deseo suerte con las ovejas blancas. Con la negra, la más especial, lo has jodido todo.
Yo lo veo claro. ¿Y tú?
Yo lo veo claro. ¿Y tú?
Hay que dejar de pensar que vamos a vivir siempre. Somos efímeros, esclavos de una cuenta atrás que, por desgracia, algún día llegará a cero. No malgastemos el tiempo, no esperemos las cosas que anhelamos ni nos resignemos ante aquello que nos aleja de ser felices. Peleemos por nuestros sueños, intentemos cosas. Debemos hacerlo sí o sí, sino, nuestro paso por la vida no habrá merecido la pena. No sé vosotros, pero yo, al menos, no voy a llegar a viejo con sueños sin luchar.
Foto de @meryturiel
Hay que dejar de pensar que vamos a vivir siempre. Somos efímeros, esclavos de una cuenta atrás que, por desgracia, algún día llegará a cero. No malgastemos el tiempo, no esperemos las cosas que anhelamos ni nos resignemos ante aquello que nos aleja de ser felices. Peleemos por nuestros sueños, intentemos cosas. Debemos hacerlo sí o sí, sino, nuestro paso por la vida no habrá merecido la pena. No sé vosotros, pero yo, al menos, no voy a llegar a viejo con sueños sin luchar. Foto de @meryturiel
¿A ti te pasa lo mismo?
¿A ti te pasa lo mismo?
Recuerdo el día que dijiste: "Tú por tu camino, yo por el mío, y sálvese quien pueda". Siempre me imagino las relaciones como una goma de la que tiran dos personas. Cada enfado, cada discusión o cada diferencia, la tensa un poco más. Al final, cuando está claro que está demasiado estirada, hay uno que se da cuenta —el que suelta— y otro que aún cree que es posible —el que se lleva el gomazo—. Esta claro quién se lo llevó en nuestro caso, pero te aseguro que es lo mejor que pudo pasar. Yo me merezco a alguien que no la suelte a las primeras de cambio. Tú, bueno, ojalá termines con alguien que te haga feliz, pero ojalá más aún que te lleves primero unos cuantos gomazos. Por karma, más que nada.
Recuerdo el día que dijiste: "Tú por tu camino, yo por el mío, y sálvese quien pueda". Siempre me imagino las relaciones como una goma de la que tiran dos personas. Cada enfado, cada discusión o cada diferencia, la tensa un poco más. Al final, cuando está claro que está demasiado estirada, hay uno que se da cuenta —el que suelta— y otro que aún cree que es posible —el que se lleva el gomazo—. Esta claro quién se lo llevó en nuestro caso, pero te aseguro que es lo mejor que pudo pasar. Yo me merezco a alguien que no la suelte a las primeras de cambio. Tú, bueno, ojalá termines con alguien que te haga feliz, pero ojalá más aún que te lleves primero unos cuantos gomazos. Por karma, más que nada.
No soy perfecto, y la mitad de las veces la cago. Pero eso sí, si me ilusiono, si siento cosquillas, mariposas o nervios, voy sin chaleco antibalas y sin escudo. Salto, cierro los ojos o doy el paso, llámalo como quieras. Apuesto como me gustaría que apostasen por mí. 
Así que, ya lo sabes. Aquí yo soy la constante y tú la variable. ¿Lo quieres dar todo conmigo? Te aviso que para cualquier otra cosa, estás multiplicando por cero.
No soy perfecto, y la mitad de las veces la cago. Pero eso sí, si me ilusiono, si siento cosquillas, mariposas o nervios, voy sin chaleco antibalas y sin escudo. Salto, cierro los ojos o doy el paso, llámalo como quieras. Apuesto como me gustaría que apostasen por mí. Así que, ya lo sabes. Aquí yo soy la constante y tú la variable. ¿Lo quieres dar todo conmigo? Te aviso que para cualquier otra cosa, estás multiplicando por cero.
Ojalá... #supermario
En el mundo hay valientes y cobardes. El motor de los primeros es soñar, el de los segundos destruir sueños. ¿Tú de qué bando eres?
En el mundo hay valientes y cobardes. El motor de los primeros es soñar, el de los segundos destruir sueños. ¿Tú de qué bando eres?
Creo que no pido tanto, ¿no?
Creo que no pido tanto, ¿no?
Siempre habrá una nueva canción que se nos meta en la cabeza, otra serie que nos parezca la mejor de nuestra vida u otra persona que con poco nos haga sonreír.

Siempre.
Siempre habrá una nueva canción que se nos meta en la cabeza, otra serie que nos parezca la mejor de nuestra vida u otra persona que con poco nos haga sonreír. Siempre.
Recuerda que la única derrota definitiva es la muerte. De todo lo demás siempre terminamos saliendo adelante.
Recuerda que la única derrota definitiva es la muerte. De todo lo demás siempre terminamos saliendo adelante.